La Galería Arnés y Röpke se complace en presentar una íntima exposición de 7 pinturas abstractas del pintor alemán Gerhard Richter que abarca desde los tempranos años 70 hasta la actualidad. A pesar del amplio arco temporal de la exposición, uno puede observar una exploración constante en el gesto que equilibra la ilusión creada del espacio natural con la acción y la materialidad física en sí misma. Richter logra un espacio muy creíble y lógico a través de un proceso de gestos reactivos de añadir, mover y quitar la pintura, creando imágenes que a menudo parecen ser las "ventanas" a una realidad más allá. Pero por otra parte, Las finas capas de color y los rastros obvios de la mano y de las herramientas del artista, son un recordatorio de que son meros incidentes en el proceso por el que son realizados.
"Uno tiene que creer en lo que uno hace, uno tiene que comprometerse en su interior, a fin de hacer pintura. Una vez que obsesionado, uno en última instancia llega al punto de creer que uno puede cambiar los seres humanos a través de la pintura. Pero si se carece de este apasionado compromiso, no hay nada que hacer. Entonces, lo mejor es dejarlo como está. Básicamente por la pintura es la idiotez. "(Gerhard Richter, `Notas 1973´, la práctica diaria de la pintura, p.78.)
|